viernes, 12 de febrero de 2016

ESTRATEGÍAS PARA EL DESARROLLO DE COMPETENCIAS INFORMACIONALES EN EL PROCESO DE FORMACIÓN DEL CAPITAL HUMANO EN SALUD.


Hasta mediados del siglo XX el papel era distinguido como el soporte universal de la información. En el siglo XXI la información aparece en todas partes, entre otras razones, porque la tecnología está omnipresente en nuestra sociedad. La tecnología digital cobra sentido, significación y utilidad social porque nos proporciona experiencias valiosas con la información. Y esta, a su vez, necesita de la tecnología para poder almacenarse, organizarse, replicarse, difundirse, transformarse y ser accesible.
El binomio información- tecnología configuran un ecosistema mediático bajo el cual transcurre nuestra existencia: encendemos la radio, leemos la prensa online, vemos la televisión digital, trabajamos con bases de datos almacenadas en un ordenador, nos comunicamos por telefonía móvil, por correo electrónico o por chat, vemos cine u oímos música mediante artilugios electrónicos como los MP3 o los iPod, nos guiamos a través de GPS, consultamos nuestras agendas electrónicas o PDA para gestionar nuestro tiempo, consultamos la web, subimos fotos y compartimos opiniones y datos en redes sociales… Cada vez, en mayor medida, los individuos somos sujetos que necesitamos estar “conectados” a algún objeto tecnológico que nos proporcione información. Sin esta conexión nos convertimos en seres autistas o huérfanos sociales, de forma que no podríamos realizar las múltiples actividades que ejecutamos en nuestro quehacer diario, sean de trabajo, de consumo, de formación o de entretenimiento.
Por otra parte, hoy en día la información es la materia prima de gran parte de la denominada nueva economía: piénsese en los sistemas financieros y bursátiles, en las industrias del ocio, del entretenimiento y en la formación del capital humano que demanda la sociedad del conocimiento.
Por todo ello, el modelo actual de sociedad del siglo XXI necesita recursos humanos competentes y competitivos o sea de ciudadanos formados adecuadamente para que puedan hacer uso de todo el ecosistema informacional y tecnológico existente, y a la vez puedan participar ed forma activa en los procesos económicos, sociales y culturales de la tercera revolución industrial.
La producción de conocimiento en todas las áreas del saber –científico, técnico, humanístico, artístico o social– en estas últimas décadas está en permanente crecimiento exponencial y es prácticamente inabarcable. Por ello, hoy en día, un universitario debería adquirir no sólo los conceptos, teorías y conocimientos básicos de su disciplina, sino también adquirir las competencias informacionales que le permitan disponer de los criterios y estrategias intelectuales para encontrar nuevas informaciones que sean valiosas para su ámbito o campo de estudio, de investigación o de actividad profesional.
El Proyecto Scorpion_Facsa en gestacion, auspiciado por el Grupo de Biblioteca y Literatura Docente de la Facultad de Ciencias Medicas “Dr. Salvador Allende” tiene entre sus objetivos elaborar ESTRATEGÍAS PARA EL DESARROLLO DE COMPETENCIAS INFORMACIONALES EN EL PROCESO DE FORMACIÓN DEL CAPITAL HUMANO EN SALUD.