martes, 13 de septiembre de 2016

Las neuronas predicen la sed antes de que aparezca


Un nuevo estudio rompe con la visión actual de la regulación de la sed que sostiene que las señales del cerebro incitan a beber cuando detectan cambios inducidos por los líquidos en la concentración de la sangre o en su volumen; por el contrario, apunta que en ratones existen células cerebrales especializadas que predicen los efectos hidratantes del consumo de bebidas mucho antes de que la falta de líquidos pueda cambiar la composición de la corriente sanguínea.

El modelo hasta ahora aceptado se basa en que el órgano subfornical, una pequeña estructura situada fuera de la barrera hematoencefálica, desempeña un papel esencial en la regulación de la liberación de la sed. Este órgano contiene las neuronas que controlan directamente la osmolaridad y el volumen de la sangre. En la nueva investigación publicada en Nature, los científicos utilizaron sondas de fibra óptica para medir la actividad de las neuronas del órgano subfornical cuando los ratones bebían agua. Hallaron que la actividad de dichas neuronas se apagaba casi inmediatamente después de que los ratones comenzaran a beber y que éstos dejaban de beber poco después. El breve período entre ambos eventos sugiere que el órgano subfornical debe estar también conectado a sensores en la boca y la garganta que detectan rápidamente el consumo de alimentos y agua.
Para confirmar la relación entre los sensores de la cavidad bucal y las neuronas del órgano subfornical, se privó a los ratones de agua durante la noche y se emplearon métodos de optogenética para cerrar la actividad de dichas neuronas. A pesar de la falta de agua, y los presuntos cambios en la sangre que podrían causar, los ratones no bebieron, pero tan pronto como los investigadores dejaron de silenciar las neuronas del órgano subfornical, los ratones bebieron abundantemente.
septiembre 12/ 2016 (SINC)

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